Sydney -Barbados.

February 17, 2020

Bueno y finalmente uno de los días más esperados por fin llego. El 17 de febrero viajé de Sydney a Barbados para comenzar mi año sabático.

Happy Days ya llegó a Barbados el 16 de Febrero, pero como era Domingo no les permitieron ir a tierra porque todas las oficinas de inmigración no abren el Domingo. Así que les tocó regresar al barco. ¿Se imaginan? 22 días viajando y esperando ver la tierra y al llegar no estar autorizado a bajar? Yo me hubiera vuelto loca, pero ellos lo tomaron con calma, aprovecharon para celebrar el final de la travesía a bordo, con una buena ducha y cena preparada en casa. La travesía todo un éxito, excepto algunas cosas para la lista infinita de reparaciones, que poco a poco serán atendidas.

Mi travesía no eran 3000 millas náuticas, eran 3 aeropuertos, 3 países y más de 10000Kms.

Comencé a las 6:30 am cuando mi hermana me dejó en el aeropuerto de Sídney, mi vuelo estaba previsto solo hasta las 11:45. Pero es mejor prevenir, a esta hora ella puede ir a su trabajo sin perder mucho tiempo, y yo no tengo que venir sola con dos maletas, una de las cuales tiene una parte del ancla que se sale porque de hecho no cabe en ninguna maleta y estar corriendo a hora pico.

A partir de Enero cuando Cedric viajó, ya no tenemos casa, el apartamento donde vivíamos en Sydney por los últimos 3 años, con vista a la bahía y el mejor lugar para ver los fuegos artificiales del año Nuevo, ya no es nuestro.

Nuestra casa, nuestro domicilio dejó de ser un apartamento en tierra firme, nuestras pertenencias están ahora en un par de cajas de madera en una bodega almacenadas cerca del centro de la ciudad, algunas cosas más preciadas guardadas por amigos o familia, en un barco no caben tantas cosas, y las prioridades son diferentes, muebles, cuadros, adornos, ropa, se convierten en equipos de navegación, instrumentos para tener la ubicación, para comunicación, equipos de seguridad y por supuesto equipo para hacer buceo, careteo, kitesurfing, stand up paddle, libros, películas entre otros.

Nuestro domicilio por el próximo año es Happy Days. Y de la misma manera que siempre han estados todos invitados a nuestra casa, esta no es una excepción. Si nos quieren visitar están todos bienvenidos. En la página de itinerario estarán las fechas actualizadas de nuestra ruta de viaje.

Empacar dos maletas de 23 kilos con todo lo que se “necesita” para un año, no parece tan complicado, pero cuando parte de esas maletas es una parte del ancla que se necesita para el barco, que pesa 3kilos y que además no cabe dentro de ninguna de las dos maletas porque es muy larga, la tarea se complica. Sin embargo, logré amarrarla muy bien al exterior de una de las maletas y luego plastificarla. Quedo perfecto, y nadie pregunto nada. Listo, todo va bien.

Después en el registro de Qantas, que ahora se hace completamente en la máquina, ahí si tuve problemas. La máquina me dijo que necesitaba asistencia. Por alguna razón, mi tiquete estaba separado y la señora de Qantas solo me registró a mí y mis maletas hasta Los Ángeles.

Es la primera vez que salgo de Australia como ciudadana. Sin embargo, no me escapé al chequeo “extra” y por azar de seguridad. En mi pasaporte está mi lugar de nacimiento, y creo que ese pequeño detalle me da derecho a ganar siempre aleatoriamente una encuesta extra. Pero esta vez fue diferente, en todo; el trato y las preguntas. Cuando empecé a responder las preguntas, explicando que me iba de viaje por un año, la persona de seguridad se interesó en mi proyecto y empezó a hacer más preguntas, mas por interés en mi aventura que por chequeo de seguridad. Al final se despidió y me deseó mucha suerte. Ya en el avión que se retrasó un poco más de una hora en la salida, todas las emociones empezaron a cambiar. Tranquilidad porque después de años de preparación lo logré, ya estoy en camino, es real. Y por otro lado algo de incertidumbre y curiosidad.

Ya en los Ángeles y para no hacer la historia más larga, tenía una escala bastante larga. Llegada 6:00 y salida 21:20, tiempo suficiente para hacer la transferencia, inmigración y hasta tiempo para salir a uno de los centros comerciales y hacer unas compras de última hora. Pero fue imposible, la inmigración 3 horas, esta vez a máquina de nuevo registro que debería pasar con asistencia. Y luego el calvario para registrarme en el vuelo Los Ángeles- Miami, Miami-Barbados. Yo sabía que era posible que me preguntaran por un tiquet de regreso, por lo tanto, llevaba todos los documentos necesarios para justificar que no es necesario. A pesar de las mil explicaciones todos los papeles y pruebas legales de que no necesitaba un tiquete regreso, porque en Barbados abordaría un velero, todo fue imposible. Lo único válido era comprar un tiquete de regreso de Barbados. Lo peor no es solo eso, lo peor es el trato déspota, grosero, casi humillante absolutamente incompresible de American Airlines, sin ninguna razón. Cuatro horas y 500 US mas tarde, logré comprar por internet un tiquete de Barbados con regreso a Miami con JetBlue que fue la única aerolínea que garantizaba un tiquete completamente reembolsable y no exigía 2000US. A las 4pm, ya estaba en la puerta de salida del vuelo hacia Miami esperando aunque el vuelo saldría solo hasta las 21:50, pero no importa… yo estaba lista a abordar!!

El resto del viaje no tuvo tropiezos, en Miami la conexión fue rápida y llegando a Barbados la inmigración fue súper rápida. Un control extra ha sido implementado como precaución contra el coronavirus. Antes entrar al aeropuerto a cada uno de los pasajeros nos tomaban la temperatura.

¡Y milagro esta vez la máquina funcionó, pasaporte, registro, las dos maletas incluyendo el ancla llegaron y en menos de 30 minutos estaba afuera en donde me esperaba mi Capitán!!!

Una hora más tarde ya estábamos en nuestra casa por el próximo año. Para entonces ya eran las 3pm hora local. Ya perdí la cuenta cuantas horas me tomo llegar. Pero lo logré.

Una ducha, algo de comer y una buena siesta y quedé lista para celebrar!!!

En la noche compartimos una botella de Cava (recordar que este velero viene de Barcelona).

Al día siguiente, un paseo por Port Saint Charles, compras para los próximos días, en medio de la lluvia.

Y yo esperando llegar a ver el sol caribeño, donde está, ya vendrá.

Tremendo aguacero nos cayó, mientras haciamos las compras y las llevabamos de regreso!

Y el 20 de Febrero, despedir a Antoine, que se va para el Alaska, otro tipo de velero y de viaje.

El capitán, Gwen y yo saldremos dirección Martinica, por el camino largo. Es decir, pasaremos por St Vincent y las granadinas. Hasta la próxima.

Published by h4ppyd4ys

Hanse 44 IMMS 235098069

Leave a comment

Design a site like this with WordPress.com
Get started