2019-11-03 Cortando las amarras

Hoy en la mañana a las 9:00a.m en la marina de Badalona en Barcelona zarpó, Happy Days.

La tripulación a bordo compuesta por Antoine, Liz, Juan K, Joaquín y El Capitán.

Hoy empieza nuestra travesía, no es la primera, pero si la primera que iniciamos juntos. Hace ya diez años El Capitán zarpo en su velero Thira desde los Ángeles con rumbo a Francia (por el camino largo), en Tonga yo fui de vacaciones por un mes y me gustó mucho la experiencia, perdí un poco el miedo al mal de mar y meses más tarde regresé para quedarme otros dos meses, que se convirtieron en un año hasta que llegamos a Francia en el 2009. Thira se quedó en un puerto seco en Francia y nosotros nos reintegramos a la vida en tierra.

Cuatro años más tarde vendimos a Thira y la llevamos hasta Colombia en donde todavía está navegando. Sin embargo, El Capitán y yo sabíamos que “algún día” volveríamos a navegar y hacer una larga travesía. Aunque Thira era un barco espectacular, mi condición para volver a salir sería tener un barco un poco más grande, para tener más comodidad y para que las largas travesías de altamar sean más cortas. Pero a la vez un barco que pueda ser manejado por una sola persona en caso que sea necesario.

Happy Days es un velero de construcción alemana, de 44 pies de largo que ha navegado desde el 2013 en aguas españolas e inglesas. Su primer dueño lo cuido de una manera impecable y afortunadamente el destino nos dio la oportunidad de encontrarlo y hoy es nuestro.

En Agosto 2019, después de meses de búsqueda, una oferta a Dragonfly (otro Barco de la misma familia de Thira- Jeanneau) que casi se ejecuta, y otra oferta tentativa a otro Hanse CCP, llegamos a Barcelona para visitar a “Happy Days”. Desde las fotos del anuncio y su descripción, yo estaba casi convencida de que ese sería nuestro barco, más aún cuando entramos a hacer la inspección, en menos de una hora yo le dije a El Capitan, “yo estoy lista, para mi está bien depende de ti”; en ese momento el había revisado solo 1m del barco le faltaban 13metros, y teniendo en cuenta que hay adentro y afuera, era evidente que estaríamos allí por horas.

En barcos, los precios suben rápidamente con el tamaño y se multiplican rápidamente cuando se adicionan todos los equipos para la navegación. Y para nosotros es más importante tener un poco más de equipos y menos espacio, porque eso facilita la navegación y nos permite ser auto suficientes en cuanto a energía y agua lo que permite poder visitar sitios más remotos y no depender de la energía de una marina, o del ruidoso generador cuando estas en una playa paradisiaca completamente en silencio con la naturaleza.

El agente no parecía muy contento de pasar horas revisando mil detalles. Supongo que en ese negocio son muchos los que van y mirar y no compran. Lo cierto fue que 4 horas más tarde salimos de la marina y nos fuimos a un café donde hicimos las todas las cuentas, sumar, restar, pros, contras, como hacer la oferta, cual era nuestro límite de presupuesto, etc. Eduardo que estuvo con nosotros visitando el barco solo nos miraba y se reía, pero el que también conoció Thira y que nos conoce hace muchos años, él sabía que ese momento era clave.

El agente nos dijo que la oferta era baja pero que él le pasaría el mensaje al dueño. Como es de esperar él nos quería poner en suspenso, su comisión es un porcentaje y obviamente él quiere que el precio sea el mejor para su comisión, pero es una línea bastante delgada, porque si no se acuerda un precio la venta no se realiza y el no recibe su porcentaje. En menos de dos horas intercambiamos números con el agente y el con el dueño y a las 7pm, la oferta había sido aceptada. “Happy Days” era nuestro.

Para entonces estaríamos en la casa de Juan K, y su familia. Juan K y yo estudiamos juntos primaria y bachillerato y a pesar de la distancia nuestra amistad ha perdurado por todos estos años. Durante nuestra estadía en Barcelona, él y su familia nos recibieron en su casa. La noche anterior cuando llegamos, les habíamos contado la razón de nuestra visita en Barcelona, y en la mañana salimos a “mirar un barco” en la tarde regresamos y “ya” teníamos barco. Aunque la decisión parecía algo apresurada e impulsiva, lo cierto era que llevábamos meses mirando el mercado a nivel mundial, decidiendo cuales eran las cosas mínimas que debería tener el barco y cuál sería el presupuesto. Habíamos visitado varios barcos similares en Sídney. Incluso coincidió que la semana anterior a nuestro viaje a Europa, en Sídney hubo un festival de barcos, fue perfecto, tenían barcos de todas las marcas y tamaños en exposición, lo que nos permitió visitarlos e ir aclarando varias dudas. Por eso, desde que me subí a Happy Days, supe que habíamos encontrado lo que estábamos buscando.

La celebración no se hizo esperar, una botella de Cava de más de un litro, una cena familiar, y llamadas por Skype a diferentes rincones del planeta, Colombia (mi papa, mi hermana), Francia (los papas y hermanos del capitán), Australia (mi hermana y mi cuñis).

Y lo que nos espera ahora son “Happy Days”.

En Agosto, España está de vacaciones así que los papeles, registro cambio de bandera se hicieron mas hacia finales de Septiembre.

Y entre 20 Octubre hasta hoy 3 de Noviembre, fueron todos los trabajos de preparación para convertir a Happy Days en nuestra casa.

Aun quedan muchas cabos por atar, la aprobación de mi año sabático en mi trabajo, entregar el apartamento rentado donde vivimos en Sydney, poner todas nuestras cosas en un deposito para nuestro regreso, compartir nuestro proyecto con amigos y familiares y otras más, pero uno de las partes más importantes ya está “Happy Days” está listo con su Capitán para comenzar la aventura de viajar desde Barcelona con destino la Polynesia Francesa.

Y para empezar, que mejor que estar acompañado de unos buenos amigos y la familia que siempre nos adopta cuando estamos en Barcelona.

Aqui vamos ” Cortando las amarras”

Published by h4ppyd4ys

Hanse 44 IMMS 235098069

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